Cifuentes

domingo, septiembre 21, 2014



Cifuentes debe su nombre al asperjado de manantiales que originan el afluente del Tajo con el mismo nombre, que fue en su origen Cien Fuentes. Merced a esa agua que la nutre y la habita ha sido asentamiento humano, probablemente desde la prehistoria, como atestiguan los restos arqueológicos de su entorno; pero su andadura documentada se inicia en el 1260 y desde entonces ha sido la cabecera de una amplia comarca con una gran actividad; así como custodia de tesoros histórico artísticos de la Alcarria que ilustrarán la visita, la observación y la cultura.




De su época defensiva y entremezclado con la memoria de ilustres personajes, como Doña Blanca y Don Juan Manuel, la muralla y el castillo del siglo XIV mantienen restos que tiñen el paseo de los vestigios de la lucha por la plaza.

Numerosos edificios religiosos, transitan una lección del arte: románico, gótico, barroco y renacimiento se superponen o se ensamblan entre sus muros, portadas o detalles decorativos. La iglesia de San Salvador, el convento de Santo Domingo, Nuestra Señora de Belén o las ermitas de Santa Ana, La soledad y San Roque, son ejemplos de esta riqueza.

Conjuntos monumentales u obras civiles siembran las calles de curiosidades, detalles y estilos arquitectónicos de una villa que pudo permitirse la suntuosidad en sus calles y la variedad en el tiempo: La Plaza de la Provincia, el Hospital del Remedio, la Casa de los Gallos, la Casa de la Sinagoga o la de Jovellanos… mueven la atenta mirada y la inquietud por las costuras de sus orígenes.

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