La joven retratada es Ida, la esposa de Hammershøi, a quien pintó frecuentemente de espaldas. Hammershøi la pintó en interiores estructurados y minimalistas como respuesta a una vida doméstica emocionalmente tensa. Ver la figura de espalda crea una sensación de secreto y distanciamiento, algo que se repite en toda la obra del artista danés Vilhelm Hammershøi (1864 – 1916)
Exposición temporal en El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza
Hammershøi, El ojo que escucha
Del 17 de febrero al 31 de mayo de 2026

Comentarios
Publicar un comentario